¿Hay cámaras ocultas en la tumba deTutankamón? Lo que detectaron losescáneres

Las cámaras ocultas en la tumba de Tutankamón vuelven a ser noticia: un nuevo estudio sostiene que, a pocos metros de la cámara funeraria del faraón, hay anomalías bajo tierra que podrían ser salas todavía sin explorar.

La respuesta corta es que hay señales, pero todavía no hay pruebas. Los instrumentos registraron variaciones compatibles con espacios construidos, pero nadie vio una sala, y mucho menos el cuerpo de la reina Nefertiti. Para saber qué hay etrás de esos muros hará falta mirar con una cámara.

En esta nota repasamos qué se midió, por qué un escaneo de 2018 había concluido lo contrario, qué dicen especialistas independientes y qué pasos vienen.

Una tumba pequeña que plantea una pregunta

La tumba de Tutankamón, catalogada como KV62, está en el Valle de los Reyes, en Egipto. Se construyó en el siglo XIV a. C. y se descubrió en 1922. Es famosa por su tesoro, pero también por su tamaño: resulta pequeña para ser la sepultura de un faraón.


En 2015, el egiptólogo británico Nicholas Reeves propuso una explicación audaz. Según su hipótesis, la tumba habría sido construida originalmente para una reina, y solo sus sectores exteriores se habrían adaptado para Tutankamón. Más allá de los muros, sostiene, habría otras estancias. La candidata que Reeves señala es Nefertiti, que muchos egiptólogos creen que gobernó brevemente como faraón. Su tumba nunca fue identificada.


Es una hipótesis, no un hallazgo. Lo interesante es que se puede poner a prueba sin romper nada.

Cómo se investigó

Desde 2015 se escaneó la tumba varias veces, con resultados contradictorios. Ese año, el especialista en radar Hirokatsu Watanabe detectó anomalías que sugerían puertas ocultas. Una medición posterior, en 2016, contradijo esos datos.


En febrero de 2018, tres equipos usaron georradar (radar de penetración terrestre) con distintas frecuencias durante siete días. El informe concluyó, «con un nivel de confianza muy alto», que la hipótesis de cámaras ocultas junto a la tumba no estaba respaldada por los datos. El especialista Franco Porcelli explicó que las anomalías anteriores podían ser «señales fantasma»: reflejos del radar que viajan por la superficie de la pared en lugar de atravesarla, un efecto que pueden causar el yeso pintado o el pesado sarcófago de cuarcita.


El estudio de 2026 está liderado por Mamdouh Eldamaty, de la Universidad Ain Shams de El Cairo y exministro de Antigüedades de Egipto. Entre sus coautores figuran el ingeniero George Ballard y el propio Nicholas Reeves, es decir, el autor de la hipótesis que se está evaluando. Combinó varias técnicas: georradar desde el interior de la tumba, una prospección microgravimétrica con más de 1.200 lecturas sobre unos 35 metros cuadrados, tomografía de resistividad eléctrica con datos de 2017, imágenes térmicas y un análisis de la arquitectura y las pinturas.

¿Hay cámaras ocultas en la tumba de Tutankamón?
Ilustración generada con IA: cómo un radar puede registrar reflejos en la superficie de un muro. Es una representación conceptual

Qué creen haber encontrado

Según la cobertura del estudio, hay tres tipos de señales:

  • En el muro oeste de la cámara funeraria, grietas verticales y un contorno que sugeriría un techo del otro lado.
  • En el muro norte, el radar detectó un material que se parece más a un muro antiguo que a roca sólida.
  • Fuera del muro norte, la microgravimetría registró varias anomalías subterráneas de forma rectangular.

La microgravimetría mide diferencias minúsculas en la atracción gravitatoria: un espacio vacío o relleno de escombros es menos denso que la roca y tira un poco menos. Es una simplificación, pero sirve para entender por qué una «señal débil» bajo el suelo puede delatar una sala.


Con esos datos, los autores proponen al menos una cámara de almacenaje al oeste y una «continuación funeraria real» hacia el norte: un corredor de unos dos metros de ancho, lleno de escombros, y cinco o seis cámaras que se extenderían hasta 25 o 30 metros de la tumba conocida. Ballard sostiene que los equipos anteriores no lo detectaron porque buscaban un gran vacío justo detrás de la pared.

¿Hay cámaras ocultas en la tumba de Tutankamón?
Ilustración generada con IA: una cavidad subterránea altera levemente la atracción gravitatoria. Esquema simplificado.

Qué sabemos y qué falta descubrir

Hasta ahora, lo confirmado es que existen anomalías en el subsuelo. Lo demás son interpretaciones.


Los especialistas independientes consultados por Nature fueron cautos. Christopher Gaffney, experto en georradar de la Universidad de Bradford, calificó los resultados de «fascinantes», pero dijo que no alcanzan para conclusiones definitivas. Peter Styles, geofísico de la Universidad de Keele, consideró «plausible» la presencia de una cámara según los datos de microgravedad, aunque quiere ver más detalles.


Hay también voces críticas. Según Arab News, el egiptólogo Zahi Hawass considera «altamente improbable» que Tutankamón haya sido enterrado en una tumba de Nefertiti y sostiene que la KV62 era originalmente una tumba pequeña destinada a Ay, el faraón que lo sucedió. Salima Ikram, de la Universidad Americana de El Cairo, recomendó que otro grupo repita las mediciones con la misma tecnología para verificar los resultados de forma independiente.


Además, los propios resultados tienen límites. Según la cobertura, los hallazgos no prueban que Nefertiti esté enterrada ahí ni establecen quién usó esas salas o cuándo se construyeron. Ray Johnson, del Proyecto Amarna Royal Tombs, advirtió que los datos no permiten identificar qué hay dentro de las posibles salas ni descartar daños causados por inundaciones.

Por eso conviene pensar en dos preguntas distintas: si hay espacios, que ahora parece más probable, y qué contienen, de lo que no hay evidencia alguna.

Qué viene ahora

El equipo pidió autorización al Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto para perforar un orificio de unos ocho centímetros en la caliza e introducir cámaras en miniatura. Según Ballard, si se aprueba, la perforación podría comenzar en noviembre. Hasta donde pudimos verificar, esa autorización todavía no estaba confirmada. Hasta que ocurra, todo lo anterior sigue siendo una hipótesis respaldada por mediciones indirectas.

¿Hay cámaras ocultas en la tumba de Tutankamón?
Ilustración generada con IA: representación del tipo de cámara que los investigadores proponen usar. Concepto, no un equipo real.

Por qué importa

Si las salas existieran, ayudarían a entender mejor el final de la dinastía XVIII y qué pasó con una de las figuras más enigmáticas del antiguo Egipto. Los autores señalan, además, que las cámaras propuestas no parecen conectarse con otras entradas, lo que sugeriría que nadie las violó desde la Antigüedad.


Pero hay otra lección que vale aunque el resultado sea negativo: un mismo lugar, medido con técnicas distintas, puede dar respuestas distintas, y la ciencia avanza justamente comparando métodos y corrigiendo lecturas. Lo de 2018 y lo de 2026 no se contradicen necesariamente: pueden ser el mismo subsuelo mirado con otras herramientas y con otra pregunta.

¿Hay cámaras ocultas? Posible, pero no probado

Volviendo a la pregunta inicial: las mediciones apuntan a que hay espacios detrás de las paredes, pero no sabemos qué contienen ni quién los construyó. La próxima respuesta, si llega, vendrá de una cámara asomándose por un agujero de ocho centímetros.


Si te interesa cómo un radar puede revelar lo que no se ve a simple vista, leé cómo un radar aéreo descubrió un cráter gigante bajo el hielo de Groenlandia.

Fuentes

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